¿A qué has venido?

Tal vez hayas venido a saber un poco más de mí, a intentar averiguar qué cosas se pasan por mi mente.
Tal vez buscabas diversión, entretenimiento... o tal vez solo querías curiosear.
Tal vez has visto demasiadas letras, te has asustado y has cerrado corriendo este blog. En ese caso, adiós y gracias por haberte interesado en un primer momento. Siento si te ha decepcionado. Pero, si tal vez has entrado porque de verdad te interesa, si tal vez has querido quedarte y tal vez has leído los relatos que aquí se hallan, solo tal vez, haya conseguido despertar algo en ti. Gracias por darme la oportunidad de hacerlo.
Tal vez, Judith.

miércoles, 16 de octubre de 2019

Querer bien.

Querer bien no es querer de más.
Es querer y punto.
Querer su felicidad 
aunque no siempre sea la tuya.
Vivir sus defectos
y no solo creer que has llegado a conocerlos.
Es asumir que no hay nada perfecto,
ni tú,
ni él, 
ni los dos;
ni el querer.
Es querer que esté bien
y saber que tú lo estarás
también.
Es aprender a esperar,
a comprender
y a disfrutar del momento,
y el lugar.
Es asumir 
que aunque necesitarías tres vidas 
para darlo todo
solo tienes una para demostrarlo,
y que hasta los días que pierdes 
has salido ganando.
Es sonreír en su sonrisa,
llorar en sus lloros,
luchar en sus enfados,
compartir lo bueno y lo malo
y al final del día, pensar:
"lo volvería a repetir
en esta y las tres vidas que no tengo, 
tanto el presente, 
como el futuro
y hasta el pasado".


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