¿A qué has venido?

Tal vez hayas venido a saber un poco más de mí, a intentar averiguar qué cosas se pasan por mi mente.
Tal vez buscabas diversión, entretenimiento... o tal vez solo querías curiosear.
Tal vez has visto demasiadas letras, te has asustado y has cerrado corriendo este blog. En ese caso, adiós y gracias por haberte interesado en un primer momento. Siento si te ha decepcionado. Pero, si tal vez has entrado porque de verdad te interesa, si tal vez has querido quedarte y tal vez has leído los relatos que aquí se hallan, solo tal vez, haya conseguido despertar algo en ti. Gracias por darme la oportunidad de hacerlo.
Tal vez, Judith.

domingo, 11 de noviembre de 2018

S.O.S

Entre la cabeza y el corazón
y la espada y la pared
queda el mismo espacio:
el nudo en la garganta. 
Que impide respirar,
pensar,
sentir. 

Y corro.
Y cuanto más corro, 
más me falta el aire.
Más me ahogo.
Vuelta a empezar.

Fui a la guerra contigo 
y la peor batalla la tengo contra mí. 
He visto muchos caídos.
No me quedan provisiones.
No tengo equipo.
Me he metido en la trinchera y no quiero salir.

Agazapada en un rincón
como niña y no guerrera.
Viendo las ruinas 
y viendo la tristeza. 
Abrázame y dime "solo es una batalla".
"Tenemos materiales 
para levantar nuevos mo(nu)mentos".

No sé si el sonido de esa bomba
me ha despertado del sueño
o estoy inmersa en una pesadilla.
No sé si mañana me voy a despertar siendo espada,
pared,
cerebro,
corazón,
niña
o guerrera. 
No sé si soy todas a la vez,
pero tú sigues siendo luna.






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