Cuando el cielo se derrumba
y mi ánimo está gris,
creo que he perdido el rumbo
y lo encuentro pensando en ti.
Cuando tanto pesa el mundo
que no puedo ni seguir
solo sé que lo que pasa
es porque no estás aquí.
Y mi mundo es más ligero
si a tu lado lo sujeto,
porque frenas con tus (a)brazos
ese cielo, aun cayendo.
Haces lo difícil fácil
y por eso me atrinchero
cuando estoy tan regular
que no apruebo ni queriendo.
Salvavidas de mis días
donde el mar me traga,
labrador de mi tierra
y lado frío de mi almohada.
Sé que a ti también te cuesta
y que este mundo nos aplasta
y es por eso que al final
nos curan nuestras palabras.
Yo también te acompaño
si tú me acompañas.
A crear un nuevo mundo
que no pese en nuestra espalda,
donde si el cielo llora
nos beberemos su agua
y donde la frontera
acabe al borde de la cama.
No hay comentarios:
Publicar un comentario