¿A qué has venido?

Tal vez hayas venido a saber un poco más de mí, a intentar averiguar qué cosas se pasan por mi mente.
Tal vez buscabas diversión, entretenimiento... o tal vez solo querías curiosear.
Tal vez has visto demasiadas letras, te has asustado y has cerrado corriendo este blog. En ese caso, adiós y gracias por haberte interesado en un primer momento. Siento si te ha decepcionado. Pero, si tal vez has entrado porque de verdad te interesa, si tal vez has querido quedarte y tal vez has leído los relatos que aquí se hallan, solo tal vez, haya conseguido despertar algo en ti. Gracias por darme la oportunidad de hacerlo.
Tal vez, Judith.

viernes, 15 de mayo de 2020

Cuando el mundo pesa.

Cuando el cielo se derrumba
y mi ánimo está gris,
creo que he perdido el rumbo 
y lo encuentro pensando en ti.
Cuando tanto pesa el mundo 
que no puedo ni seguir
solo sé que lo que pasa
es porque no estás aquí. 

Y mi mundo es más ligero 
si a tu lado lo sujeto, 
porque frenas con tus (a)brazos
ese cielo, aun cayendo. 
Haces lo difícil fácil 
y por eso me atrinchero 
cuando estoy tan regular
que no apruebo ni queriendo. 

Salvavidas de mis días 
donde el mar me traga,
labrador de mi tierra 
y lado frío de mi almohada.
Sé que a ti también te cuesta
y que este mundo nos aplasta
y es por eso que al final
nos curan nuestras palabras. 

Yo también te acompaño
si tú me acompañas.
A crear un nuevo mundo
que no pese en nuestra espalda,
donde si el cielo llora 
nos beberemos su agua 
y donde la frontera 
acabe al borde de la cama.


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