¿A qué has venido?

Tal vez hayas venido a saber un poco más de mí, a intentar averiguar qué cosas se pasan por mi mente.
Tal vez buscabas diversión, entretenimiento... o tal vez solo querías curiosear.
Tal vez has visto demasiadas letras, te has asustado y has cerrado corriendo este blog. En ese caso, adiós y gracias por haberte interesado en un primer momento. Siento si te ha decepcionado. Pero, si tal vez has entrado porque de verdad te interesa, si tal vez has querido quedarte y tal vez has leído los relatos que aquí se hallan, solo tal vez, haya conseguido despertar algo en ti. Gracias por darme la oportunidad de hacerlo.
Tal vez, Judith.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Nunca te enamores de un artista.

Son fáciles de reconocer. 
Te fascinará su gusto por la lectura. 
Muy probablemente, incluso escriba.
No escuchará música comercial. 
Muy probablemente, incluso toque algún instrumento. 
Tal vez hasta pinte.
Destaca entre la multitud. 
Le ves nadando a contracorriente entre los océanos de gente.
Y a ti, que te gusta lo extraño, te gusta él.
Pero no, evítalo: nunca te enamores de un artista. 
Pues las musas le sobran, 
y ya bastante tiene con amar su arte
y soportarse a sí mismo.

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